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De la Lenga

La negativa paterna a autorizar viajes fue considerada violencia vicaria en un contexto de violencia familiar

La Unidad Procesal N.º 7 de San Carlos de Bariloche, Juzgado de Familia N.º 7, resolvió en la causa “G. R. Y. c/ G. O. E. s/ autorización para viajar” autorizar a un niño a salir del país acompañado por su madre hasta alcanzar la mayoría de edad, sin permiso para radicarse en el extranjero.

La madre inició la demanda en febrero de 2026. Explicó que el niño vivía con ella desde la separación ocurrida en septiembre de 2024 y que no mantenía contacto con su padre debido a medidas de protección dictadas en un proceso de violencia familiar.

Solicitó una autorización amplia para realizar viajes familiares, especialmente a Chile, donde residían familiares maternos. El padre afirmó inicialmente que no se oponía, pero sostuvo que no contaba con recursos para formalizar el permiso. Aunque asistió a un turno ante Migraciones, finalmente se negó a suscribir una autorización vigente hasta los 18 años.

La jueza Marcela Trillini consideró que esa conducta constituía una negativa injustificada y que obligar a la madre a iniciar gestiones cada vez que quisiera viajar provocaría una judicialización innecesaria. También valoró la opinión del niño, quien manifestó su deseo de viajar con su madre, y el dictamen favorable de la Defensora de Menores.

El fallo destacó que los viajes temporales favorecen el descanso, la recreación, la vida familiar y el desarrollo integral. Además, aclaró que la autorización no permite modificar el centro de vida ni establecer una residencia permanente fuera del país.

La sentencia hizo lugar a la demanda, impuso las costas al padre y ordenó comunicar la decisión a las autoridades migratorias. Al tratarse de una decisión dictada por una jueza unipersonal, no existió votación colegiada.

Versión en lenguaje claro

Tema del caso

Una madre pidió autorización judicial para viajar al exterior con su hijo. Quería que el permiso tuviera validez hasta que el niño cumpliera 18 años.

El permiso no incluía la posibilidad de mudarse de manera permanente a otro país.

Antecedentes

El niño vive con su madre desde la separación de sus padres. No mantiene contacto con su padre porque existen medidas de protección dictadas en una causa de violencia familiar.

El padre dijo que no se oponía a los viajes. Sin embargo, cuando debía firmar la autorización ante Migraciones, se negó a otorgar un permiso hasta la mayoría de edad.

El niño fue escuchado por la Defensora de Menores. Dijo que quería viajar con su madre a Chile para visitar a su familia.

Decisión final

La jueza autorizó al niño a viajar al exterior con su madre hasta los 18 años.

Consideró que la falta de firma del padre era una negativa injustificada. También entendió que pedir un nuevo permiso para cada viaje obligaría a la madre y al niño a iniciar procesos judiciales de manera repetida.

La autorización solo sirve para viajes temporales. No permite cambiar la residencia habitual del niño.

Conclusión

La jueza priorizó el interés superior del niño. Este principio obliga a elegir la solución que mejor proteja su bienestar y su desarrollo.

La decisión busca facilitar los vínculos familiares, el descanso y la recreación. Las costas del proceso fueron impuestas al padre.

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